El Hotel Leyre goza de una ubicación excelente en el corazón de Pamplona, en una tranquila calle junto a la calle Estafeta y la Plaza del Castillo, dos de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Desde aquí, podrás explorar cómodamente a pie todo lo que Pamplona tiene para ofrecer: historia, cultura, gastronomía, naturaleza… y, por supuesto, la emoción de los encierros de San Fermín.
Alojarte con nosotros significa sumergirte directamente en el centro neurálgico de la capital navarra, donde conviven la tradición y la vida local más auténtica.
Pasear por el Casco Antiguo es una de las experiencias más recomendables para cualquier visitante. Calles peatonales, plazas con encanto, bares de pintxos y edificios históricos te acompañarán en cada paso. Desde el hotel, puedes comenzar por la calle Estafeta, escenario principal de los encierros, y seguir hasta la Plaza del Castillo, epicentro de la vida social de la ciudad.
Pamplona es sinónimo de buena mesa. En los alrededores del hotel encontrarás algunas de las zonas de tapeo más populares, como las calles San Nicolás, Estafeta, Jarauta o Mercaderes. Allí podrás disfrutar de una gran variedad de pintxos, vinos y ambiente local tanto de día como de noche.
Además, no faltan opciones para todos los gustos: desde bares tradicionales hasta restaurantes de cocina moderna, panaderías artesanales y cafeterías con encanto para desayunar o hacer una pausa.
Si te apetece un respiro verde, a solo 10 minutos a pie tienes el Parque de la Ciudadela, uno de los pulmones de Pamplona, ideal para caminar, leer o desconectar. También cerca se encuentra el Parque de la Taconera, con sus jardines románticos y su pequeño zoológico al aire libre.
Para los amantes de la cultura, el Teatro Gayarre, ubicado en la Plaza del Castillo, ofrece una programación variada de música, teatro y danza durante todo el año.
Durante las fiestas de San Fermín, el Hotel Leyre se convierte en un lugar privilegiado para vivir la emoción del evento. Desde aquí estarás a metros del recorrido del encierro, y podrás moverte fácilmente entre las zonas festivas, los conciertos, las procesiones y los espacios más tranquilos. Todo, sin renunciar al descanso gracias a la ubicación tranquila del hotel.
